ACTIVIDAD 2.1.
Formular posibles soluciones para cada uno de los restrictores comentados en el punto V de la presentación, que motiven a los profesionales de la educación infantil a diseñar o implicarse en innovaciones educativas, mediante ejemplos contextualizados.
1.- Esfuerzo suplementario: realización de charlas formativas y motivadoras en los centros educativos. Mostrar diferentes proyectos de innovación y los resultados obtenidos a partir de éstos, de forma que puedan comprobar que los esfuerzos tienen una recompensa real. En general, transmitir a los docentes que pese a tener que esforzarse, la innovación supone un enriquecimiento personal, profesional (como docente), y para el desarrollo de sus alumnos.
2.- Respuesta docente inmediata: repensar sobre la posible inclusión de temas transversales en los proyectos de innovación que traten de dar respuesta a las necesidades de todo el alumnado, buscando formas de que resulte coherente. Realizar asambleas donde el alumnado llegue a un acuerdo sobre la temática a abordar en el aula, de forma que el docente cuente con la información que han acordado todos los alumnos a través de la negociación, escuchando a los otros, exponiendo sus puntos de vista, etc.
3.- Rigidez del Sistema Educativo: a partir de una innovación, podemos elaborar un currículo basado en un tema concreto, pero que aborde todos los objetivos presentados en el currículum escolar. Es una tarea compleja, pero… ¿no podemos elaborar un currículum basado en las TIC que aborde las áreas de matemáticas, lengua española, lengua inglesa…?
4.- Inseguridad: incluir pequeñas novedades en nuestras rutinas de aulas, como por ejemplo, pasar de métodos tradicionales como el libro de texto, a realizar pequeñas propuestas didácticas propias que se intercalarán con los libros, para, poco a poco, regir nuestro currículum por el trabajo por proyectos. Para esto, resulta importante entender la innovación como un camino o un proceso a abordar de formas progresiva.
5.- Limitada formación pedagógica: realización de charlas y talleres que favorezca la formación continua del profesorado desde el centro educativo. Igualmente, se podrían realiza sesiones formativas desde el Centro del Profesorado (CEP) acerca de la innovación educativa. Importante resulta, igualmente, repensar sobre el plan de estudios que se oferta actualmente en la universidad, y es que, realmente, al menos en mi caso, no hemos abordado la innovación educativa hasta el cuarto y último curso de grado en nuestra formación docente.
6.- Falta de apoyo y acompañamiento profesional: trabajo en red con diferentes centros educativos. Estructuración de un equipo dentro del centro educativo para la elaboración y puesta en práctica del proyecto: la innovación debe ser cooperativa, nunca individualista.
7.- Incomprensión y actitudes inadecuadas: taller de formación para padres acerca de la innovación a realizar, acercarles a ésta, que la comprendan y la valoren: hacerles participes de ella. Fomentar la participación activa en el aula y el centro educativo para que comprendan la realidad y el día a día del mismo.
8.- Recursos instrumentales: creación de un banco de recursos, aumento de becas de apoyo a la innovación educativa, repensar sobre la posibilidad de ceder espacios públicos para realizar la innovación si fuese necesario.
9.- Incertidumbre de los resultados: recogida sistemática durante el proceso, nunca basado en una evaluación final. Es necesario llevar a cabo una observación en todo el proceso y analizar los resultados que se van adquiriendo de forma progresiva.
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