viernes, 12 de diciembre de 2014

¿De qué hablamos cuándo hablamos de conectivismo?

Cuando hablamos del conectivismo, estamos hablando de una teoría de aprendizaje que va mucho más allá de teorías de aprendizaje como el conductismo, el cognitivismo y el constructivismo, que recogen que los aprendizajes ocurren, todos ellos, dentro de la persona. Pero… ¿qué pasa con aquellos aprendizajes que ocurren en el exterior de la persona?



Siguiendo las ideas de Downes y Siemens, "padres" del conectivismo, entendemos éste como la integración de los principios de las teorías del caos, las redes, la complejidad, y la auto-organización. El conectivismo defiende, en primer lugar, que los aprendizajes deben ser inmersivos, es decir, se debe "aprender haciendo". Además, señalan, igualmente, que los aprendizajes pueden surgir tanto en el interior de la persona, como pueden residir fuera de ésta, y que, por tanto, el aprendizaje tiene como utilidad realizar “conexiones” diferentes informaciones, incluso a través lo que esta teoría denomina como “dispositivos no humanos”, dentro de los que entrarían las Tecnologías de la Información y la Comunicación, una realidad muy presente en la sociedad actual.

En general, debemos entender el conectivismo como una teoría de aprendizaje donde el punto central, la persona, establece relaciones y compone redes a través de las que se van generando nuevos aprendizajes que, además, se podrán conectar entre sí.


Mapa conceptual del conectivismo:



http://aplicacionestic2rafaela.files.wordpress.com/2011/08/mapa-conceptual-conectivismo1.jpg


sábado, 6 de diciembre de 2014

MAPA CONCEPTUAL DEL TEMA 5.


Pulsar en la imagen para hacerla más grande.

En general, este quinto tema de la asignatura me ha servido como introducción al contexto de innovación educativa y comprender el verdadero valor que hemos de otorgarle a ésta si lo que estamos buscando es la mejora de la educación y conseguir, además, una educación de calidad para todo el alumnado.

A lo largo del tema, hemos conocido no solo el concepto de innovación, sino también, el de reforma y renovación, sobre el que podéis encontrar algún ejemplo práctico en entradas anteriores de este mismo blog.

Igualmente, resulta fundamental reflexionar sobre los inhibidores para llevar a cabo este tipo de innovaciones, sobre los que, igualmente, se puede encontrar mi propia reflexión en otras entradas.

Este primer tema de la segunda parte de la asignatura se me ha hecho realmente corto, aunque, a priori, diría que me ha resultado más atractivo que el primer tema de la primera parte de la misma asignatura. Realmente, la innovación educativa es un tema que me atrae bastante, y sobre el que espero aprender mucho en estas pocas semanas que quedan para completar las últimas asignaturas del plan de estudios de mi formación como docente...

Espero poder profundizar más acerca de la innovación en contextos educativos y sentirme competente para llevar a cabo algún proyecto de este tipo en el futuro. De momento, los primeros pasos han sido buenos, y espero que el proceso resulte interesante y motivador para mi, tanto personalmente, como profesionalmente.

viernes, 5 de diciembre de 2014

¿Están listos los docentes de Educación Infantil para llevar a cabo una innovación educativa?


ACTIVIDAD 2.2.

Desde tu propia experiencia como estudiante del sistema educativo español ¿crees que el profesorado de educación infantil está preparado para acometer el reto de una innovación educativa? Argumenta la respuesta.

La respuesta a esta cuestión me parece compleja, puesto que, realmente, no creo que se pueda responder ni con un rotundo si, ni con un rotundo no, debido a que depende de numerosos factores tanto personales, como profesionales, entre los que se podrían recoger el nivel de motivación, la implicación en su trabajo, la concepción del docente sobre la educación… 

Por un lado, existen aquellos docentes más tradicionales, anclados a metodologías de lo más anticuadas, como es el libro de texto, incluso en Educación Infantil. Y es que hay muchas aulas de 3, 4 y 5 años donde el día a día de los pequeños consiste en rellenar fichas carentes de sentido pedagógico y que no responden a sus intereses y necesidades.  Además, existe, en ocasiones, una excesiva preocupación por cumplir unos objetivos preestablecidos que pueden no llegar a corresponderse con las necesidades ni el nivel de desarrollo del pequeño. La visión de estos docentes se aleja mucho de la innovación educativa, e, indudablemente, no muestran ningún interés por acometer una innovación, y si no muestran este interés, por supuesto que no están preparados para llevar a cabo ningún tipo de innovación.

Por otro lado, existen docentes que apuestan por generar pequeñas innovaciones en la educación, como por ejemplo, la inclusión del trabajo por proyectos en Educación Infantil, pero que no van mucho más allá de estos pequeños cambios. Esto demuestra que, ciertamente, hay docentes que tienen la preparación necesaria para repensar sobre sus prácticas docentes e incluir innovaciones en la vida diaria de su aula, pero quizás, no para ir mucho más allá y llevar a cabo una innovación a gran escala, bien por falta de interés, por falta de formación, por no contar con los apoyos suficientes, por no tener los recursos necesarios…

Por último, es indudable que, dentro del cuerpo de maestros de nuestro país, existen docentes motivados para llevar a cabo un proceso de innovación educativa y con la formación necesaria para hacerlo, pero… ¿estos docentes son mayoría, o minoría dentro del cuerpo de maestros? Considero, indudablemente, que aún son una minoría y que, además, se tienen que enfrentar con numerosas barreras en su proceso, como por ejemplo, con el hecho de contar con escasos recursos, o de no contar con el apoyo suficiente…

En general, pues, dentro de nuestro sistema educativo, existen docentes que no están preparados para llevar a cabo una innovación educativa, y otros, que sí lo están, pero se encuentran con dificultades para llevar a cabo el proceso. Por todo esto, es necesario reflexionar sobre la innovación educativa y la necesidad de fomentar una formación continua del profesorado en materia de innovación, aumentar los recursos dirigidos a ésta, fomentar la creación de redes de trabajo docente…

Nos encontramos ante un proceso complejo, sobre el que es necesario reflexionar y comprender la importancia de éste para conseguir, como fin último, la mejora de la educación.

Buscando posibles soluciones...

ACTIVIDAD 2.1.

Formular posibles soluciones para cada uno de los restrictores comentados en el punto V de la presentación, que motiven a los profesionales de la educación infantil a diseñar o implicarse en innovaciones educativas, mediante ejemplos contextualizados.


1.- Esfuerzo suplementario: realización de charlas formativas y motivadoras en los centros educativos. Mostrar diferentes proyectos de innovación y los resultados obtenidos a partir de éstos, de forma que puedan comprobar que los esfuerzos tienen una recompensa real. En general, transmitir a los docentes que pese a tener que esforzarse, la innovación supone un enriquecimiento personal, profesional (como docente), y para el desarrollo de sus alumnos.

2.- Respuesta docente inmediata: repensar sobre la posible inclusión de temas transversales en los proyectos de innovación que traten de dar respuesta a las necesidades de todo el alumnado, buscando formas de que resulte coherente. Realizar asambleas donde el alumnado llegue a un acuerdo sobre la temática a abordar en el aula, de forma que el docente cuente con la información que han acordado todos los alumnos a través de la negociación, escuchando a los otros, exponiendo sus puntos de vista, etc.

3.- Rigidez del Sistema Educativo: a partir de una innovación, podemos elaborar un currículo basado en un tema concreto, pero que aborde todos los objetivos presentados en el currículum escolar. Es una tarea compleja, pero… ¿no podemos elaborar un currículum basado en las TIC que aborde las áreas de matemáticas, lengua española, lengua inglesa…? 

4.- Inseguridad: incluir pequeñas novedades en nuestras rutinas de aulas, como por ejemplo, pasar de métodos tradicionales como el libro de texto, a realizar pequeñas propuestas didácticas propias que se intercalarán con los libros, para, poco a poco, regir nuestro currículum por el trabajo por proyectos. Para esto, resulta importante entender la innovación como un camino o un proceso a abordar de formas progresiva. 

5.- Limitada formación pedagógica: realización de charlas y talleres que favorezca la formación continua del profesorado desde el centro educativo. Igualmente, se podrían realiza sesiones formativas desde el Centro del Profesorado (CEP) acerca de la innovación educativa. Importante resulta, igualmente, repensar sobre el plan de estudios que se oferta actualmente en la universidad, y es que, realmente, al menos en mi caso, no hemos abordado la innovación educativa hasta el cuarto y último curso de grado en nuestra formación docente.

6.- Falta de apoyo y acompañamiento profesional: trabajo en red con diferentes centros educativos. Estructuración de un equipo dentro del centro educativo para la elaboración y puesta en práctica del proyecto: la innovación debe ser cooperativa, nunca individualista.

7.- Incomprensión y actitudes inadecuadas: taller de formación para padres acerca de la innovación a realizar, acercarles a ésta, que la comprendan y la valoren: hacerles participes de ella. Fomentar la participación activa en el aula y el centro educativo para que comprendan la realidad y el día a día del mismo.

8.- Recursos instrumentales: creación de un banco de recursos, aumento de becas de apoyo a la innovación educativa, repensar sobre la posibilidad de ceder espacios públicos para realizar la innovación si fuese necesario.

9.- Incertidumbre de los resultados: recogida sistemática durante el proceso, nunca basado en una evaluación final. Es necesario llevar a cabo una observación en todo el proceso y analizar los resultados que se van adquiriendo de forma progresiva.